ECRP

Facebook

Enviar comentarios
a la Editora de ECRP.

          
Share View this page in English InicioContenido de todos los númerosContenido de número actual

Vol. 14 No. 1
©Derechos de autor reservados 2012

El cuidado infantil en el sur de los Estados Unidos. Pobreza, costo y calidadVikki K. Collins
Universidad Troy

Sinopsis

Se ha comprobado que el cuidado infantil de alta calidad mejora el éxito académico y los ajustes a la vida de niños que viven en la pobreza. Durante la última década, muchos estados estadounidenses han adoptado voluntariamente sistemas de Quality Rating and Improvement (QRI, o Tasación y mejoramiento de calidad), con la intención de subir el grado de calidad en el cuidado infantil. Valiéndose de datos compilados en 2010 por la National Association of Child Care Resource & Referral Agencies (NACCRRA, o Asociación Nacional de Agencias de Recursos y Remisiones para el Cuidado Infantil) y la Bureau of Labor Statistics (Oficina de Estadísticas Laborales) del Departamento de Labor estadounidense, el presente estudio examinó las posibles correlaciones entre diversas variables económicas y el uso o falta de uso de sistemas QRI en 14 estados del sur del país. Los análisis de estos datos revelaron que no existía ninguna relación de significancia estadística entre la implementación en dichos estados de sistemas QRI y las varias variables: el costo anual de cuidado infantil a tiempo completo (en centros u hogares familiares de cuidado) para bebés y niños de 4 años de edad; el costo anual de cuidado infantil para bebés como porcentaje del ingreso familiar medio al año (de familias de padres casados y de madres solteras); los salarios anuales de empleados en el cuidado infantil; y los salarios medios anuales entre todas las ocupaciones. El presente artículo concluye con recomendaciones para la investigación futura.      

Introducción

El costo y la calidad del cuidado infantil son cuestiones cruciales para muchas familias estadounidenses que tienen niños. De los casi 74 millones de niños en los Estados Unidos, más del 25% son de edad preescolar y tienen menos de 5 años de edad. En 2008, aproximadamente 7.5 millones de niños preescolares vivían en 14 estados caracterizados por niveles altos de pobreza en el sur del país (Children´s Defense Fund, 2010; Espinosa, 2010). Dichos estados eran Alabama (AL), Arkansas (AR), Florida (FL), Georgia (GA), Kentucky (KY), Louisiana (LA), Mississippi (MS), Carolina del Norte (NC), Oklahoma (OK), Carolina del Sur (SC), Tennessee (TN), Tejas (TX), Virginia (VA) y Virginia del Oeste (WV). El presente estudio examinó las correlaciones posibles entre diversas variables económicas y el uso o falta de uso de sistemas de Tasación y Mejoramiento de Calidad (QRI, siglas en inglés) en 14 estados del sur de los Estados Unidos.

Repaso de investigación relacionada

El índice de pobreza en los Estados Unidos no está igualmente distribuido entre los estados; la pobreza es más prevalente en el sur estadounidense (Espinosa, 2010). Muchos niños pequeños menores de 5 años de edad viven en la pobreza en 14 estados del sur. Según Children´s Defense Fund (Fondo para la Defensa de los Niños, 2010), el nivel de pobreza para una familia de dos personas es $14,570 dólares al año; el nivel de pobreza para una familia de cuatro personas es $22,050 dólares al año, y  $37,010 al año para una familia de ocho personas. De acuerdo con los niveles anuales de pobreza, las tasas de pobreza en 2008 para niños menores de 5 años variaban entre el 16.2% y el 33.2% en los 14 estados del sur (Children´s Defense Fund, 2010). Véase la Figura 1 a continuación.

Figura 1. Tasas de pobreza en 2008 para niños menores de 5 años de edad en 14 estados del sur de los EE.UU.

El incremento en la pobreza en los Estados Unidos durante los últimos años ha resultado en ambientes empobrecidos para muchos niños (Connolly, Hayden y Levin, 2007). La pobreza impone factores estresantes en el crecimiento y el desarrollo óptimos de niños mediante el apoyo fatigado de los padres, una falta de oportunidades de aprender y una reducción de recursos materiales (Espinosa, 2010). Es posible que los niños pobres carezcan de nutrición y atención médica adecuadas, que vivan en barrios peligrosos y que sean criados por padres de empleo inestable (Douglas-Hall y Chau, 2008). Los niños que viven en la pobreza están en peligro del fracaso académico (Bowman, 2010) y posiblemente experimentan diferencias negativas en resultados perpetuos para los factores cognitivos, sociales, de comportamiento y de salud (Edelman y Grace, 2010). Estos resultados perpetuos posiblemente se marcan con el embarazo adolescente, actividad criminal y el abuso de alcohol y drogas en una proporción mayor que la de sus coetáneos que no han vivido en la pobreza (Pungello, Campbell y Barnett, 2006).

Si Ud. ha sacado provecho del acceso abierto a ECRP, lo animamos a considerar hacer una contribución financiera a ECRP para que la revista pueda seguir ofreciéndose al público.

Los programas de alta calidad de cuidado infantil en centros y hogares familiares pueden aumentar el éxito académico y los ajustes a la vida de los niños que viven en la pobreza (Espinosa, 2010). Los niños que participaban en programas de alta calidad con más probabilidad mostraban mejores habilidades lingüísticas, experimentaban menos retenciones de grado escolar y tenían menos necesidad de servicios de remediación en la escuela primaria (Lynch, 2005). Se ha comprobado que los programas de alta calidad de intervención temprana son de efecto positivo para niños pobres, ya que les mejoran el logro académico con efectos positivos que siguen durante años (Brooks-Gunn, 2003).

Varios estudios han indicado que los programas de alta calidad de cuidado y educación infantil pueden mejorar el desarrollo cognitivo y social de niños que viven en la pobreza (Barnett, 2008; Bowman, 2010; Deming, 2009). El High/Scope Perry Preschool Study (Estudio Perry del programa preescolar High/Scope), por ejemplo, asignó al azar a 123 niños pobres, o al programa preescolar High/Scope o a grupos de control que no tenían tal programa. Los resultados longitudinales indicaron que los participantes que fueron inscritos en el programa preescolar de alta calidad mostraban un historial de mayor éxito académico y desarrollo económico, además de menos detenciones criminales en comparación con los participantes que no asistieron al programa (Schweinhart, 2003).

El programa Chicago Child Parent Center (CPC, o Centro de Niños y Padres de Chicago) se ofrecía en 20 centros y enfatizaba el desarrollo infantil óptimo y estrategias para la participación de los padres de niños preescolares de bajos ingresos (Bracey, 2004). En el Chicago Longitudinal Study (Estudio Longitudinal de Chicago), los resultados de participantes del programa CPC a la edad de 26 indicaron efectos positivos en el logro escolar y el bienestar infantil. Los beneficios económicos incluían ganancias y pagos tributarios más altos para los participantes de CPC, además de costos reducidos para el sistema judicial (Reynolds, Temple, White, Ou y Robertson, 2011).

El Abecedarian Project (Proyecto Abecedario) asignó al azar a 57 bebés a un programa de intervención temprana de alta calidad, y a 54 bebés a un grupo de control sin programa de intervención temprana. El programa servía a niños de familias pobres y vulnerables, y duró un período de 5 años. Los resultados longitudinales hallaron mayor éxito académico entre los participantes asignados al programa de intervención temprana. De adultos, más participantes habían completado la escuela secundaria superior, asistido a la universidad y tenido trabajos especializados (Campbell, Ramey, Pungello, Sparling y Miller-Johnson, 2002) que los del grupo de control.

Desde la aprobación de la ley Que Ningún Niño Quede Atrás de 2001, tanto los gobiernos locales y estatales como tales entidades como National Association for the Education of Young Children (NAEYC, o Asociación Nacional de Educación Infantil) han propuesto e implementado pautas para el aprendizaje en la primera infancia (Epstein, 2007). La reforma educacional basada en pautas se enfoca en la identificación de niveles requeridos de conocimiento, aptitudes y rendimiento para niños, y la instrucción dirigida a los mismos (Wiggins y McTighe, 2005). El movimiento de reforma basada en pautas apoya el énfasis en metas y objetivas académicas, y también procura tratar la calidad de programas de cuidado y educación infantil (Voltz, Sims y Nelson, 2010).

Se han establecido desde 1998 sistemas de tasación y mejoramiento de calidad (QRI, siglas en inglés) a fin de sistemáticamente identificar y apremiar programas de cuidado infantil de alta calidad y basados en pautas por toda la nación (NAEYC, 2010). Los sistemas QRI incluyen evaluaciones que tratan una gama de elementos de calidad en el cuidado infantil. Mientras que pueden variar los elementos de la calidad del cuidado infantil en los sistemas QRI establecidos en cada estado, sí existe un acuerdo general entre instrumentos de evaluación en cuanto a la importancia de clases pequeñas y proporciones bajas de niños al personal, la formación y capacitación del personal, ambientes seguros y limpios, y aulas y áreas de recreo al aire libre bien equipados con materiales de acceso fácil (Zellman y Perlman, 2008; Livermore y Cohen, 2007).

Los sistemas QRI recolectan y comparten tales datos relevantes como las proporciones de niños a maestros y las características de ambientes en el aula, a fin de informar a padres y otros consumidores acerca de la calidad del cuidado infantil en sus estados. Los sistemas QRI por toda la nación son similares, ya que procuran incluir y tasar los componentes de pautas basadas en la investigación, instrumentos de evaluación, la comunicación con los padres y los proveedores, el apoyo a los proveedores y el mejoramiento de la calidad de programas de cuidado infantil.

Con sistemas de evaluación que tasan a cada proveedor de cuidado infantil, los sistemas QRI ofrecen información, análisis y recursos a los interesados, especialmente a los padres que buscan el cuidado infantil (Tout y Boller, 2010), y proporcionan información sobre la calidad de programas de cuidado infantil a padres y otros consumidores (Adams, Tout y Zaslow, 2007). La calidad de cuidado infantil varia de estado a estado (Bowman, 2010), y sugiere la evidencia que los padres tal vez no saben distinguir el cuidado de alta calidad del cuidado de calidad moderada o pobre; es posible que los aspectos determinantes del cuidado de alta calidad no sean obvios a los padres (Helburn y Howes, 1996; Zellman y Perlman, 2008). Los sistemas QRI son destinados por los estados que los implementan a animar el mejoramiento continuo de calidad mediante un enfoque en la observación, la evaluación, el reconocimiento y la gratificación que incluye incentivos financieros (McDonald, 2010). Muchos estados apremian a los proveedores de cuidado infantil de mayor calidad con tasas más altas de reembolso de subvenciones (Douville-Watson, Watson y Wilson, 2003). Algunos estados complementan los sistemas QRI para mejorar la calidad al ofrecer asistencia técnica, concesiones financieras o becas para el desarrollo profesional (Satkowski, 2009).

Algunos estudios recientes de evaluación de sistemas QRI han examinado el impacto de los mismos en los resultados infantiles además de en los mejoramientos en la calidad del cuidado infantil. En el estado de Missouri, por ejemplo, Thornburg, Mayfield, Hawks y Fuger (2009) hallaron que los niños inscritos en programas tasados de baja calidad experimentaban influencias negativas en el desarrollo emocional y social, y que los niños pobres inscritos en programas tasados de alta calidad mejoraban su desarrollo social y emocional y sus aptitudes en la lectoescritura. Las evaluaciones de sistemas QRI en Carolina del Norte y Oklahoma hallaron que las tasaciones QRI sí reflejaban diferencias válidas en la calidad del cuidado infantil entre los dos estados (Tout, Zaslow, Halle y Forry, 2009).

No existe ningún sistema coordinado a nivel nacional para proveer el cuidado infantil en los Estados Unidos. El costo y la calidad del cuidado fluctúan de estado a estado (Jones, 2010). En un análisis de datos de la Asociación Nacional de Agencias de Recursos y Remisiones para el Cuidado Infantil (NACCRRA, siglas en inglés), la Family Enrichment Network (Red de Enriquecimiento Familiar) halló en 2010 que el costo del cuidado infantil seguía subiendo hasta durante la recesión económica actual. El cuidado infantil de alta calidad tiende a tener proporciones más bajas de niños al personal y un personal mejor capacitado, además de ser más caro que el cuidado infantil de calidad baja (Zellman y Perlman, 2008).

Existe poca información empírica respecto a las relaciones entre el costo del cuidado infantil y la calidad (Zellman y Perlman, 2008). Los padres que tienen hijos pequeños en el sur estadounidense (y en otras partes) requieren el cuidado infantil por motivos de su propia educación y empleo a fin de escaparse de la pobreza, así que se necesita examinar la relación entre el costo y la calidad del cuidado infantil en dicha región.

Basándose en datos recolectados por NACCRRA y la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Labor de los EE.UU., el presente estudio examinó los datos de 14 estados del sur del país en busca de posibles correlaciones entre el uso o falta de uso de sistemas QRI y diversas variables económicas:

Recolección de datos

Se recuperaron datos de NACCRRA (2010a) para examinar y analizarse. Como entidad sin fines de lucro que se fundó en 1987, NACCRRA ofrece capacitación, recursos, apoyo técnico e investigación del cuidado y educación infantil. Hace investigación original y recolecta datos de fuentes gubernamentales y relacionados al cuidado infantil para generar informes que proporcionan información a los estados además de agencias y redes de cuidado infantil por toda la nación (NACCRRA, 2010a).

El informe Child Care in America 2010 State Fact Sheets (Hojas de datos estatales de 2010 del cuidado infantil en los Estados Unidos) (NACCRRA, 2010b) se utilizó para la información sobre cuotas de cuidado infantil a tiempo completo para el cuidado en familias y en centros. El informe también presentó datos acerca de ingresos familiares y costos del cuidado infantil como porcentaje del ingreso familiar (NACCRRA, 2010b).

Se sacó la información en cuanto a los sitios y salarios de empleados de cuidado infantil del informe Occupational Employment and Wages May 2010 39-9011 Childcare Workers (Empleo ocupacional y salarios en mayo de 2010 de empleados en el cuidado infantil 39-9011) de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, siglas en inglés) del Departamento de Labor de EE.UU. (U.S. Department of Labor BLS, 2010a). BLS es la fuente federal clave para la profesión de economía laboral, y mide el empleo y el desempleo, ocupaciones, sitios y salarios por toda la nación. Se refirió al informe Occupational Employment Statistics: May 2010 State Occupational Employment and Wage Estimates (Estadísticas del empleo ocupacional. Estimaciones en mayo de 2010 del empleo y los salarios estatales) (U.S. Department of Labor BLS, 2010b) para datos de cada uno de los 14 estados del sur.

Hallazgos

Cuotas y el uso de sistemas QRI en el cuidado infantil

Para el año 2010, los dos estados de Mississippi y Carolina del Sur registraron promedios de cuotas anuales para el cuidado en un hogar familiar de un niño de 4 años de edad de $3,000 a $4,000 dólares estadounidenses. Los siete estados de Alabama, Arkansas, Georgia, Louisiana, Oklahoma, Tennessee y Virginia del Oeste informaron de promedios de cuotas anuales para el cuidado a tiempo completo en un hogar familiar de un niño de 4 años de $4,000 a $5,000 dólares. Florida, Kentucky, Carolina del Norte y Virginia indicaron promedios de cuotas anuales para el cuidado a tiempo completo en un hogar familiar de un niño de 4 años de $5,000 a $6,000 dólares. El promedio de cuotas anuales para el cuidado a tiempo completo en un hogar familiar de un niño de 4 años en Tejas no se informó (NACCRRA, 2010b).

En el año 2010, los cinco estados meridionales de Arkansas, Louisiana, Mississippi, Carolina del Sur y Tennessee registraron promedios de cuotas anuales de $4,000 a $5,000 dólares para el cuidado de un niño de 4 años a tiempo completo en un centro. Los cinco estados de Alabama, Georgia, Kentucky, Oklahoma y Virginia del Oeste informaron de promedios de cuotas anuales de $5,000 a $6,000 dólares para el cuidado a tiempo completo en un centro de un niño de 4 años. En Florida, Tejas y Virginia, los promedios de cuotas anuales para el cuidado a tiempo completo en un centro de un niño de 4 años variaban entre $6,000 y $7,000 dólares. Un estado, Carolina del Norte, registró el promedio de cuotas anuales para el cuidado a tiempo completo en un centro de un niño de 4 años en exceso de $7,000 dólares (NACCRRA, 2010b).

Se utilizaron datos provistos por NACCRRA (2010b) para calcular el medio de los promedios de cuotas anuales para el cuidado a tiempo completo de un niño de 4 años en un hogar familiar de cuidado, el cual fue $4,770 dólares; el medio calculado de los promedios de cuotas anuales para el cuidado a tiempo completo de un niño de 4 años en un centro fue $5,546 para 2010.

Los promedios de cuotas anuales del cuidado familiar a tiempo completo en 2010 en los estados del sur variaban entre $3,780 y $5,985. Los promedios en 2010 de cuotas anuales para un niño de 4 años en un centro de cuidado a tiempo completo en los estados del sur variaban entre $4,460 y $7,260. Véase la Tabla 1 para un análisis de las variaciones.

Tabla 1
Variaciones entre los estados del sur en promedios de cuotas anuales para el cuidado a tiempo completo de un niño de 4 años en 2010
Cuotas Variación (en dólares) Diferencia (en dólares)
Cuidado infantil familiar 3,780-5,985 1,888
Cuidado infantil en centros 4,460-7,260 2,800

Para septiembre de 2009, 6 de los 14 estados de sur habían adoptado e implementado de manera voluntaria sistemas QRI con el propósito de mejorar la calidad del cuidado infantil (Children´s Defense Fund, 2010). Véase la Tabla 2 a continuación.

Tabla 2
Uso en septiembre de 2009 de sistemas QRI en los estados del sur
Estado ¿Sistema QRI?
AL No
AR No
FL No
GA No
KY
LA
MS
NC
OK
SC No
TN
TX No
VA No
WV No

Debido a que la implementación de componentes de calidad podría resultar en costos más altos para los proveedores en estados que tienen sistemas QRI, se calculó que las cuotas anuales para el cuidado familiar a tiempo completo de un niño de 4 años de edad serían más altas en estados que tienen sistemas QRI que en los estados que no los tienen. A fin de examinar esta hipótesis direccional, una prueba no paramétrica Mann-Whitney se usó para comparar los dos grupos independientes. El grupo n1 se formó de los siete estados sin sistema QRI. (Los datos relevantes para el estado de Tejas no se informaron para el año 2010.) El grupo designado como n2 incluía los seis estados que implementaban sistemas QRI. La estadística de prueba para la prueba Mann-Whitney fue U, con el valor de probabilidad (p) para una prueba de una cola de significancia estadística fijado igual a o menos del nivel de 0.05 (pless than or equal.05), o sea el nivel generalmente usado para la investigación educacional. Véase la Tabla 3 más abajo. Con el puntaje U calculado, el valor p que resultó no salió igual a o menos del nivel de 0.05. El puntaje z aproximado, o puntaje estándar, también se calculó con un valor p que resultó no igual a o menos del nivel de 0.05. Por lo tanto, los resultados indicaron que no había ningún apoyo estadístico para la hipótesis direccional de promedios más altos de cuotas anuales (2010) para el cuidado familiar a tiempo completo de un niño de 4 años en los estados del sur que implementaban sistemas QRI.

Tabla 3
Análisis de cuotas para el cuidado familiar en 2010 de estados del sur con y sin sistemas QRI
Tamaño de grupo Estadísticas Valor de probabilidad
n1 = 7
(Estados del sur sin sistemas QRI; datos de TX no disponibles)
U = 25.000000 p = 0.314103
n2 = 6
(Estados del sur con sistemas QRI)
z = 0.571429 p = 0.283855*
*Valor aproximado

Ya que los centros de cuidado infantil en estados que implementaban sistemas QRI con más probabilidad contraían costos adicionales al tratar componentes de calidad, se calculó que los promedios de cuotas anuales para el cuidado a tiempo completo serían más altos en dichos estados en comparación con los de estados que no tenían sistemas QRI. Para examinar la hipótesis direccional de promedios más altos de cuotas anuales para el cuidado a tiempo completo en centros en 2010 para un niño de 4 años en los estados del sur con sistemas QRI, una prueba no paramétrica Mann-Whitney se utilizó para comparar los dos grupos independientes. El grupo más poblado, n1, se formó de los ocho estados sin sistemas QRI; n2 se formó de los seis estados que implementaban sistemas QRI. La estadística de prueba para la prueba Mann-Whitney fue U con el valor de probabilidad (p) para una prueba de una cola de significancia estadística fijado a igual a o menos del nivel de 0.05 (pless than or equal.05), el nivel generalmente usado para la investigación educacional. Con el puntaje U calculado, el valor p que resultó no salió igual a o menos del nivel de 0.05. Véase la Tabla 4 a continuación. El puntaje z aproximado, o puntaje estándar, también se calculó con un valor p que resultó no igual a o menos del nivel de 0.05. Por lo tanto, los resultados indicaron que no había ningún apoyo estadístico para la hipótesis direccional de promedios más altos de cuotas anuales para el cuidado a tiempo completo en un centro de un niño de 4 años en los estados del sur con sistemas QRI en 2010.  

Tabla 4
Análisis de cuotas en 2010 del cuidado a tiempo completo en centros de niños de 4 años de edad en estados del sur con y sin sistemas QRI
Tamaño de grupo Estadísticas Valor de probabilidad
n1 = 8
(Estados del sur sin sistemas QRI)
U = 34.00000 p = 0.1142190
n2 = 6
(Estados del sur con sistemas QRI)
z = 1.29099 p = 0.0983528*
*Valor aproximado

Ingresos familiares y el uso de sistemas QRI

A fin de investigar más el costo del cuidado infantil para familias del sur estadounidense, se recolectaron datos del informe Child Care in America 2010 State Fact Sheets (Hojas de datos estatales de 2010 del cuidado Infantil en los Estados Unidos) (NACCRRA, 2010b) respecto al ingreso familiar medio de familias de padres casados con hijos menores de 18 años de edad. El medio nacional del ingreso familiar anual en 2010 para familias de padres casados con hijos menores de 18 fue $76,393 dólares. La Tabla 5 a continuación presenta el ingreso medio de familias de padres casados en 2010 en los estados del sur, categorizado según los estados con sistemas QRI y estados sin sistemas QRI.

Tabla 5
Ingreso medio en 2010 de familias de padres casados en los estados del sur
Estado Ingreso medio de casados
con sistema QRI
en dólares
Ingreso medio de casados
sin sistema QRI
en dólares
AL   70,125
AR   61,478
FL   73,439
GA   76,669
KY 68,069  
LA 73,457  
MS 65,181  
NC 72,780  
OK 63,779  
SC   72,122
TN 68,413  
TX   69,613
VA   90,141
WV   61,115

Se supuso un ingreso medio más alto para familias de padres casados en estados que implementaban sistemas QRI que en estados que no los tenían. A fin de examinar la hipótesis direccional del ingreso medio más alto para familias de padres casados en 2010 en los estados del sur que implementaban sistemas QRI, una prueba no paramétrica Mann-Whitney se utilizó para comparar los dos grupos independientes. El grupo más poblado, n1, se formó de los ocho estados sin sistema QRI; n2 incluía los seis estados que implementaban sistemas QRI. La estadística de prueba para la prueba Mann-Whitney fue U, con el valor de probabilidad (p) para una prueba de una cola de significancia estadística fijado a igual a o menos del nivel de 0.05 (pless than or equal.05), o sea el nivel generalmente usado para la investigación educacional. Con el puntaje U calculado, el valor p que resultó no salió igual a o menos del nivel de 0.05. El puntaje z aproximado, o puntaje estándar, también se calculó con un valor p que resultó no igual a o menos del nivel de 0.05. Véase la Tabla 6 a continuación. Por lo tanto, los resultados indicaron que no había ningún apoyo estadístico para la hipótesis direccional de ingresos medios de familias de padres casados en 2010 para los estados del sur que implementaban sistemas QRI.

Tabla 6
Análisis de ingresos medios en 2010 de familias de padres casados en estados del sur con y sin sistemas QRI
Tamaño de grupo Estadísticas Valor de probabilidad
n1 = 8
(Estados del sur sin sistemas QRI)
U = 29.00000 p = 0.28638
n2 = 6
(Estados del sur con sistemas QRI)
z = 0.645497 p = 0.259303*
*Valor aproximado

A nivel nacional, el costo en 2010 del cuidado a tiempo completo de un bebé en un centro como porcentaje del ingreso medio de familias de padres casados con hijos menores de 18 años variaba entre el 7% y el 18% (NACCRRA, 2010b). La Tabla 7 a continuación detalla el costo del cuidado a tiempo completo de un bebé en un centro como porcentaje del ingreso medio de familias de padres casados en 2010 para estados del sur con y sin sistemas QRI.

Tabla 7
El costo en 2010 en estados del sur del cuidado de bebés como porcentaje del ingreso medio de familias de padres casados
Estado Cuidado del bebé como % del ingreso medio de padres casados en estados con sistema QRI Cuidado del bebé como % del ingreso medio de padres casados en estados sin sistema QRI
AL   8
AR   9
FL   11
GA   9
KY 9  
LA 8  
MS 7  
NC 12  
OK 11  
SC   8
TN 9  
TX   11
VA   10
WV   11

Ya que los programas de cuidado infantil en estados que tienen sistemas QRI con más probabilidad contraían costos adicionales al tratar componentes de calidad, se supuso que el costo del cuidado de un bebé a tiempo completo en un centro como porcentaje del ingreso medio de familias de padres casados sería más alto en dichos estados en comparación con el de los estados que no tenían sistemas QRI. Para examinar esta hipótesis direccional, una prueba no paramétrica Mann-Whitney se utilizó para comparar los dos grupos independientes. El grupo más poblado, n1, se formó de los ocho estados sin sistemas QRI; n2 se formó de los seis estados que tenían sistemas QRI. La estadística de prueba para la prueba Mann-Whitney fue U con el valor de probabilidad (p) para una prueba de una cola de significancia estadística fijado a igual a o menos del nivel de 0.05 (pless than or equal.05), el nivel generalmente usado para la investigación educacional. Con el puntaje U calculado, el valor p que resultó no salió igual a o menos del nivel de 0.05. El puntaje z aproximado, o puntaje estándar, también se calculó con un valor p que resultó no igual a o menos del nivel de 0.05. Véase la Tabla 8 a continuación. Los resultados indicaron que no había ningún apoyo estadístico para la hipótesis direccional del porcentaje de ingresos medios más altos en familias de padres casados en 2010 para el cuidado a tiempo completo en un centro de un bebé en los estados del sur que implementaban sistemas QRI.

Tabla 8
Análisis del costo en 2010 del cuidado de un bebé como porcentaje del ingreso medio de familias de padres casados en estados del sur con y sin sistemas QRI
Tamaño de grupo Estadísticas Valor de probabilidad
n1 = 8
(Estados del sur sin sistemas QRI)
U = 26.50000 p = 0.377289
n2 = 6
(Estados del sur con sistemas QRI)
z = 0.322749 p = 0.373443*
*Valor aproximado

En el año 2010, el ingreso medio anual a nivel nacional de los EE.UU. para familias encabezadas por una mujer soltera con hijos menores de 18 años de edad fue $23,761.00 dólares (NACCRRA, 2010b). La Tabla 9 presenta el ingreso medio anual en 2010 de familias de madres solteras con hijos menores de 18, en estados del sur con y sin sistemas QRI.

Tabla 9
El ingreso anual medio en 2010 de familias encabezadas por mujeres solteras
Estado Ingreso medio de familias de madres solteras en estados con sistema QRI (en dólares) Ingreso medio de familias de madres solteras en estados sin sistema QRI (en dólares)
AL   19,039
AR   18,619
FL   26,615
GA   24,504
KY 19,113  
LA 18,261  
MS 17,338  
NC 22,400  
OK 19,611  
SC   21,311
TN 20,470  
TX   22,793
VA   28,434
WV   17,029

Se supuso que los estados que implementaban sistemas QRI indicarían medios más altos de ingresos anuales para familias encabezadas por una mujer soltera en 2010 que lo que harían los estados sin sistemas QRI. A fin de examinar la hipótesis direccional de medios más altos de ingresos para familias encabezadas por una mujer soltera en 2010 en los estados del sur que implementaban sistemas QRI, una prueba no paramétrica Mann-Whitney se utilizó para comparar los dos grupos independientes. El grupo más poblado, n1, se formó de los ocho estados sin sistemas QRI; n2 se formó de los seis estados que tenían sistemas QRI. La estadística de prueba para la prueba Mann-Whitney fue U con el valor de probabilidad (p) para una prueba de una cola de significancia estadística fijado a igual a o menos del nivel de 0.05 (pless than or equal.05), el nivel generalmente usado para la investigación educacional. Con el puntaje U calculado, el valor p que resultó no salió igual a o menos del nivel de 0.05. El puntaje z aproximado, o puntaje estándar, también se calculó con un valor p que resultó no igual a o menos del nivel de 0.05. Véase la Tabla 10. Los resultados indicaron que no había ningún apoyo estadístico para la hipótesis direccional de medios más altos de ingresos anuales en 2010 entre familias encabezadas por una mujer soltera en los estados del sur que implementaban sistemas QRI, que en los estados que no los tenían.

Tabla 10
Análisis del ingreso anual medio en 2010 de familias encabezadas por mujeres solteras en estados del sur con o sin sistemas QRI
Tamaño de grupo Estadísticas Valor de probabilidad
n1 = 8
(Estados del sur sin sistemas QRI)
U = 33.0000 p = 0.141192
n2 = 6
(Estados del sur con sistemas QRI)
z = 1.1619 p = 0.122639*
*Valor aproximado

Las cifras nacionales para el costo del cuidado a tiempo completo de un bebé en un centro como porcentaje del ingreso anual medio en 2010 de familias encabezadas por mujeres solteras con hijos menores de 18 años, variaban entre el 26% y el 67% (NACCRRA, 2010b). La Tabla 11 a continuación presenta un detalle de dichas cifras para los 14 estados del sur, con y sin sistemas de QRI.

Tabla 11
Costo en 2010 de cuotas para el cuidado a tiempo completo en un centro de un bebé como porcentaje del ingreso medio de familias encabezadas por mujeres solteras con hijos menores de 18 años en estados del sur, con y sin sistemas QRI
Estado Cuidado infantil: % del ingreso medio de madres solteras en estados con sistema QRI Cuidado infantil: % del ingreso medio de madres solteras en estados sin sistema QRI
AL   28
AR   31
FL   30
GA   27
KY 32  
LA 31  
MS 26  
NC 38  
OK 35  
SC   27
TN 29  
TX   34
VA   31
WV   39

Ya que los programas de cuidado infantil en estados que tienen sistemas QRI podrían contraer costos adicionales al tratar componentes de calidad, se supuso que el costo en 2010 del cuidado de un bebé a tiempo completo en un centro como porcentaje del ingreso medio de familias encabezadas por mujeres solteras con hijos menores de 18 años sería más alto en los estados que implementaban sistemas QRI en comparación con los estados que no lo hacían. Para examinar esta hipótesis direccional, una prueba no paramétrica Mann-Whitney se utilizó para comparar los dos grupos independientes. El grupo más poblado, n1, se formó de los ocho estados sin sistemas QRI; n2 se formó de los seis estados que tenían sistemas QRI. La estadística de prueba para la prueba Mann-Whitney fue U con el valor de probabilidad (p) para una prueba de una cola de significancia estadística fijado a igual a o menos del nivel de 0.05 (pless than or equal.05), el nivel generalmente usado para la investigación educacional. Con el puntaje U calculado, el valor p que resultó no salió igual a o menos del nivel de 0.05. El puntaje z aproximado, o puntaje estándar, también se calculó con un valor p que resultó no igual a o menos del nivel de 0.05. Véase la Tabla 12 a continuación. Por lo tanto, los resultados indicaron que no había ningún apoyo estadístico para la hipótesis direccional que el costo del cuidado a tiempo completo en un centro de un bebé como porcentaje del ingreso anual medio de familias encabezadas por mujeres solteras con hijos menores de 18 años sería más alto en los estados del sur que implementaban sistemas QRI que en los estados que no tenían sistemas QRI.

Tabla 12
Análisis del costo del cuidado a tiempo completo en un centro de un bebé, como porcentaje del ingreso anual medio de familias encabezadas por mujeres solteras con hijos menores de 18 años en estados del sur con y sin sistemas QRI
Tamaño de grupo Estadísticas Valor de probabilidad
n1 = 8
(Estados del sur sin sistemas QRI)
U = 28.0000 p = 0.331002
n2 = 6
(Estados del sur con sistemas QRI)
z = 0.516398 p = 0.302788*
*Valor aproximado

Salarios de empleados en el cuidado infantil y el uso de sistemas QRI

Se recolectaron datos respecto a los salarios de empleados en el cuidado infantil de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, siglas en inglés) del Departamento de Labor de EE.UU. (2010a), el cual organizó el salario medio anual en 2010 de empleados en el cuidado infantil en seis categorías nacionales de salarios. Véase la Tabla 13 a continuación. Las tres variaciones más bajas de salarios (de $17,210 a $18,260, de $18,310 a $18,740 y de $18,830 a $19,940) incluían estados del sur con y sin sistemas QRI. La tercera variación más alta (de $19,970 a $21,390) incluía solamente estados del sur sin sistemas QRI. Las dos variaciones más altas (de $21,500 a $22,500 y de $22,720 a $25,180) no incluían ninguno de los estados del sur. Debido a esto, la variación más alta de salarios para empleados del cuidado infantil en el sur estadounidense (variación que no era la más alta para empleados del cuidado infantil en los Estados Unidos en conjunto) incluía solamente los estados que no tenían sistemas QRI.

Tabla 13
Variaciones en 2010 de ingresos anuales medios a nivel nacional de empleados de cuidado infantil en los estados del sur*
 Estado $17,210–18,260 $18,310–18,740 $18,830–19,940 $19,970–21,390 $21,500–22,500 $22,720–25,180
AL No          
AR No          
FL       No    
GA   No        
KY          
LA          
MS          
NC          
OK          
SC   No        
TN          
TX     No      
VA       No    
WV   No        
*No = Sin sistema QRI. Sí = Con sistema QRI.

La Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) del Departamento de Labor de EE.UU. (2010b) computó el medio nacional de salarios anuales en 2010 para todos los trabajos a $44,410. La BLS también proporcionó datos estatales para el salario anual medio de todas las ocupaciones. La Tabla 14 a continuación presenta los salarios anuales medios en 2010 de todas las ocupaciones en los 14 estados del sur del país con y sin sistemas QRI.

Tabla 14
Salarios anuales medios a nivel nacional de todas las ocupaciones en los estados del sur, con y sin sistemas QRI
Estado Salario anual medio con sistema QRI
(en dólares)
Salario anual medio sin sistema QRI
(en dólares)
AL   38,590
AR   35,460
FL   40,270
GA   42,270
KY 37,970  
LA 37,980  
MS 33,930  
NC 40,500  
OK 36,940  
SC   37,920
TN 38,330  
TX   42,220
VA   47,840
WV   35,370

También se investigó la posible correlación entre los salarios anuales medios de los estados del sur y la implementación en dichos estados de sistemas QRI. A fin de examinar la hipótesis direccional de un salario anual medio en 2010 entre todas las ocupaciones en los estados del sur que implementaban sistemas QRI más alto que el salario anual medio de los estados del sur sin sistemas QRI, se utilizó una prueba no paramétrica Mann-Whitney para comparar los dos grupos independientes. El grupo más poblado, n1, se formó de los ocho estados sin sistemas QRI; n2 se formó de los seis estados que tenían sistemas QRI. La estadística de prueba para la prueba Mann-Whitney fue U con el valor de probabilidad (p) para una prueba de una cola de significancia estadística fijado a igual a o menos del nivel de 0.05 (pless than or equal.05), el nivel generalmente usado para la investigación educacional. Con el puntaje U calculado, el valor p que resultó no salió igual a o menos del nivel de 0.05. El puntaje z aproximado, o puntaje estándar, también se calculó con un valor p que resultó no igual a o menos del nivel de 0.05. Véase la Tabla 15 a continuación. Los resultados indicaron que no había ningún apoyo estadístico para la hipótesis direccional de un salario anual medio en 2010 entre todas las ocupaciones más alto en los estados del sur que implementaban sistemas QRI.

Tabla 15
Análisis del salario anual medio en 2010 (de todas las ocupaciones) en estados del sur con y sin sistemas QRI
Tamaño de grupo Estadísticas Valor de probabilidad
n1 = 8
(Estados del sur sin sistemas QRI)
U = 32.0000 p = 0.172494
n2 = 6
(Estados del sur con sistemas QRI)
z = 1.0328 p = 0.15085*
*Valor aproximado

Discusión

El presente estudio examinó los costos del cuidado infantil y variables relacionadas en 14 estados del sur de los Estados Unidos, con y sin sistemas QRI. Los análisis de cifras de 2010 para dichos estados no revelaron ninguna relación estadísticamente significante entre la implementación estatal de sistemas QRI y varias variables: el costo anual del cuidado infantil a tiempo completo (en centros u hogares familiares) para bebés y niños de 4 años de edad; el costo del cuidado de bebés como porcentaje del ingreso anual medio (de familias de parejas casadas y familias encabezadas por mujeres solteras); salarios anuales de empleados en el cuidado infantil; y salarios anuales medios entre todas las ocupaciones.

Los hallazgos actuales parecen cuestionar la afirmación de Zellman y Perlman (2008) que el cuidado infantil de alta calidad suele ser más caro para los estados que el cuidado infantil de baja calidad. Bowman (2010) propuso que la calidad de cuidado infantil varía entre los estados; los hallazgos actuales sugieren que, entre los 14 estados del sur, es posible que las diferencias entre costos del cuidado infantil y variables relacionadas no lleven relación con la condición de la implementación estatal de un sistema QRI. 

Las limitaciones del presente estudio, sin embargo, incluyen una muestra pequeña (14 estados de los 50), la falta de datos empíricos en cuanto a la inspección y vigilancia estatal del cuidado infantil familiar y en centros, y la falta de información directa de los padres. Se necesita análisis adicional de este tema. La investigación cuantitativa que se vale de las tasaciones de sistemas QRI y estructuras publicadas de cuotas podría examinar una muestra grande y aleatoria de familias para determinar cualquier relación entre los costos del cuidado infantil y la calidad de dicho cuidado que no se refleja en las comparaciones presentadas en el presente artículo. Se podría ganar más perspicacia de estudios cualitativos de casos llevados a cabo en programas familiares y basados en centros, en estados que tienen y que no tienen sistemas QRI.

Los factores relevantes adicionales para la investigación de sistemas QRI incluyen el uso de subvenciones para el cuidado infantil, el uso familiar del cuidado provisto por parientes para bebés o niños de edad preescolar, y otros arreglos informales para el cuidado infantil. Los diseños de investigación de métodos mixtos que incorporan los componentes tanto cuantitativos como cualitativos podrían ofrecer información intrigante. Un diseño secuencial explicativo para la investigación podría recolectar y analizar datos cuantitativos de estados que implementan sistemas QRI, compararlos con los de estados que no tienen sistemas QRI y seguir con la interpretación cualitativa. La investigación de relaciones entre los costos y la calidad del cuidado, junto con las percepciones de los padres acerca de los costos y la calidad, podría ofrecer información detallada y pertinente para decisiones políticas, especialmente si se considera el reciente declive económico. Ya que los costos y la calidad del cuidado infantil son esenciales para los logros académicos y resultados perpetuos de los niños pequeños que viven en la pobreza en el sur de los Estados Unidos, se necesitan más estudios de este tema importante.

Referencias

Adams, Gina; Tout, Kathryn; & Zaslow, Martha. (2007, May). Early care and education for children in low-income families: Patterns of use, quality, and potential policy implications. Paper presented at the Urban Institute and Child Trends Roundtable on Children in Low-Income Families. Retrieved May 10, 2011, from http://www.urban.org/UploadedPDF/411482_early_care.pdf

Barnett, W. Steven. (2008). Preschool education and its lasting effects: Research and policy implications. Boulder, CO, & Tempe, AZ: Education and the Public Interest Center & Education Policy Research Unit.

Bowman, Barbara. (2010). State-funded preschools. In Valora Washington & JD Andrews (Eds.), Children of 2020: Creating a better tomorrow (pp. 105-109). Washington, DC: Council for Professional Recognition.

Bracey, Gerald W. (2004). Investing in preschool. In Karen Menke Paciorek & Joyce Huth Munro (Eds.), Early childhood education 04/05 (pp. 2-5). Dubuque, IA: McGraw-Hill/Dushkin.

Brooks-Gunn, Jeanne. (2003). Do you believe in magic? What we can expect from early childhood intervention programs. Social Policy Report, 17(1), 3-14.

Campbell, Frances A.; Ramey, Craig T.; Pungello, Elizabeth; Sparling, Joseph; & Miller-Johnson, Shari. (2002). Early childhood education: Young adult outcomes from the Abecedarian Project. Applied Developmental Science, 6(1), 42–57.

Children’s Defense Fund. (2010). The state of America’s children 2010. Retrieved August 3, 2010, from http://www.childrensdefense.org/child-research-data-publications/data/state-of-americas-children-2010-report.html

Connolly, Paul; Hayden, Jacqueline; & Levin, Diane. (2007). From conflict to peace building: The power of early childhood initiatives—Lessons from around the world. Redmond, WA: World Forum Foundation.

Deming, David. (2009). Early childhood intervention and life-cycle skill development: Evidence from Head Start. American Economic Journal: Applied Economics, 1(3), 111-134.

Douglas-Hall, Ayana, & Chau, Michelle. (2008). Basic facts about low-income children birth to age 18. New York: National Center for Children in Poverty, Columbia University Mailman School of Public Health. Retrieved August 1, 2010, from http://www.nccp.org/publications/pdf/text_845.pdf

Douville-Watson, Linda; Watson, Michael A.; & Wilson, LaVisa Cam. (2003). Infants and toddlers: Curriculum and teaching. Clifton Park, NY: Delmar Learning.

Edelman, Marian Wright, & Grace, Cathy. (2010). Realizing the dream for America’s children. In Valora Washington & JD Andrews (Eds.), Children of 2020: Creating a better tomorrow (pp. 36-43). Washington, DC: Council for Professional Recognition.

Epstein, Ann S. (2007). The intentional teacher: Choosing the best strategies for young children’s learning. Washington, DC: National Association for the Education of Young Children.

Espinosa, Linda M. (2010). Getting it right for young children from diverse backgrounds: Applying research to improve practice. Upper Saddle River, NJ: Pearson Education.

Family Enrichment Network. (2010).Report: Child care cost continue [sic] to rise despite economic downturn. Early Childhood Focus. Retrieved November 30, 2010, from http://www.earlychildhoodfocus.org/artman2/publish/price-report/Report_Child_Care_Cost_Continue_to_Rise_Despite_Economic_Downturn.shtml

Helburn, Suzanne W., & Howes, Carollee. (1996). Child care cost and quality. Future of Children, 6(2), 62-82.

Jones, Jacqueline. (2010). Assessment for teaching and learning. In Valora Washington & JD Andrews (Eds.), Children of 2020: Creating a better tomorrow (pp. 110-113). Washington, DC: Council for Professional Recognition.

Livermore, Beth, & Cohen, Ilisa. (2007). The ultimate guide to preschool. In Karen Menke Paciorek (Ed.), Annual editions: Early childhood education 06/07 (pp. 113-116). Dubuque, IA: McGraw-Hill.

Lynch, Robert G. (2005). Early childhood investment yields big payoff. San Francisco: WestEd.

McDonald, Davida. (2010, January). Quality rating and improvement systems: A national perspective. Presentation to the State Policy Strategies for Children QRIS Conference Call. Retrieved November 30, 2010, from http://www.strategiesforchildren.org/eea/8calls/100114_NAEYC_QRIS_NationalPerspective.pdf

National Association of Child Care Resource & Referral Agencies (NACCRRA). (2010a). National Association of Child Care Resource & Referral Agencies: Our nation’s leading voice for child care. Retrieved August 30, 2010, from http://www.naccrra.org

National Association of Child Care Resource & Referral Agencies (NACCRRA). (2010b). Child care in America 2010 state fact sheets. Retrieved May 11, 2011, from http://www.naccrra.org/publications/naccrra-publications/publications/State_Fact_Bk_2010_All_070710.pdf

National Association for the Education of Young Children (NAEYC). (2010). NAEYC quality rating and improvement systems (QRIS) toolkit. Retrieved April 30, 2011, from https://www.naeyc.org/files/naeyc/file/policy/state/QRSToolkit2010.pdf

Pungello, Elizabeth P.; Campbell, Frances A; & Barnett, W. Steven. (2006). Poverty and early childhood education (Center for Poverty, Work and Opportunity Policy Brief). Retrieved August 15, 2010, from http://nieer.org/docs/?DocID=164

Reynolds, Arthur J.; Temple, Judy A.; White, Barry A. B.; Ou, Suh-Ruu; & Robertson, Dylan L. (2011). Age 26 cost-benefit analysis of the Child-Parent Center Early Education Program. Child Development, 82(1), 379-404.

Satkowski, Christina. (2009). A stimulus for second-generation QRIS. Washington, DC: New America Foundation. Retrieved August 31, 2010, from http://www.newamerica.net/publications/policy/stimulus_second_generation_qris

Schweinhart, Lawrence J. (2003, April). Benefits, costs, and explanation of the High/Scope Perry preschool program. Paper presented at the Meeting of the Society for Research in Child Development, Tampa, FL.

Thornburg, Kathy R.; Mayfield, Wayne A.; Hawks, Jacqueline S.; & Fuger, Kathryn, L. (2009). The Missouri quality rating system school readiness study. Columbia, MO: Center for Family Policy & Research, University of Missouri. Retrieved May 11, 2011, from http://www.marc.org/mcel/assets/QRSfindings.PDF

Tout, Kathryn, & Boller, Kimberly. (2010). What does research say about quality rating and improvement systems (QRIS)? Unpublished presentation from Early Childhood 2010: Innovation for the Next Generation. Retrieved November 30, 2010, from http://www.earlychildhood2010.org/NRCFiles/File/QRIS_research.pdf

Tout, Kathryn; Zaslow, Martha; Halle, Tamara; & Forry, Nicole. (2009, May). Issues for the next decade of quality rating and improvement systems. (Office of Planning, Research, and Evaluation Issue Brief #3). Retrieved May 5, 2010, from http://www.childtrends.org/Files//Child_Trends-2009_5_19_RB_QualityRating.pdf

U.S. Department of Labor Bureau of Labor Statistics (BLS). (2010a). Occupational employment statistics: Occupational employment and wages, May 2010. 39-9011 Childcare workers. Retrieved May 25, 2011, from http://www.bls.gov/oes/current/oes399011.htm

U.S. Department of Labor Bureau of Labor Statistics (BLS). (2010b). Occupational employment statistics: May 2010 state occupational employment and wage estimates. Retrieved May 25, 2011, from http://www.bls.gov/oes/current/oessrcst.htm

Voltz, Deborah L.; Sims, Michele Jean; & Nelson, Betty. (2010). Connecting teachers, students and standards: Strategies for success in diverse and inclusive classrooms. Alexandria, VA: ASCD.

Wiggins, Grant, & McTighe, Jay. (2005). Understanding by design. Alexandria, VA: ASCD.

Zellman, Gail L., & Perlman, Michal. (2008). Child-care quality rating and improvement systems in five pioneer states: Implementation issues and lessons learned. Santa Monica, CA: RAND Corporation.

Información de la autora

La Dra. Vikki K. Collins es profesora adjunta de educación en la primera infancia en la Universidad Troy. Antes trabajaba de maestra de clases en la escuela primaria y tiene más de 30 años de experiencia como educadora. Sus intereses de investigación incluyen el desarrollo temprano de la lectoescritura, el desarrollo profesional de maestros, el currículo integrado para niños pequeños y programas preescolares efectivos. La Dra. Collins es autora de numerosos artículos y ha presentado sus obras en congresos locales, estatales, regionales y nacionales, entre ellos los de la National Association for the Education of Young Children (Asociación Nacional de Educación Infantil) y la International Reading Association (Asociación Nacional para la Lectura).

Vikki K. Collins, Ph.D
Associate Professor
Elementary Education
Troy University
Phenix City, AL 36867
Teléfono: 334-448-5174
Fax: 334-448-5207
Email: vccollins@troy.edu