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Vol. 12 No. 1
©Derechos de autor reservados 2010

El proyecto de gansos de Canadá. Un primer proyecto para niños menores de 3 años

Ruth A. Brewer
The Children’s Garden (El Jardín de Niños)
Westerville (Ohio, EE.UU.)

Sinopsis

En el presente informe de un proyecto se describe cómo cinco niños (una niña de 13 meses de edad, tres niños de entre 2,5 y 3 años y una preescolar de 5) matriculados en un hogar-de-cuidado privado hicieron su primer viaje en el trabajo en proyectos mediante un estudio de gansos silvestres (nativos de todo Norteamérica pero conocidos como gansos de Canadá) que habitaban una masa de agua cercana. Antes de la experiencia descrita en la presenta monografía, la autora había utilizado el Método de Enseñanza por Proyectos solamente con niños mayores de 3 años. La autora lleva 20 años cuidando niños y durante los últimos años ha utilizado el Método de Enseñanza por Proyectos según lo definen Lilian Katz, Sylvia Chard y Judy Harris Helm. El currículo de la autora también se inspira con el planteamiento de cuidado y educación infantil de las escuelas pre-primarias de Reggio Emilia (Italia), las cuales ha estudiado extensamente. En su diario reflexivo, vídeos y muestras del trabajo de los niños, la autora describe las reacciones de los niños ante varias provocaciones para pensar más profundamente y hacer representaciones de las cosas observadas durante el proyecto.

Información de fondo

Llevo 20 años cuidando niños y durante los últimos años, he utilizado el Método de Enseñanza por Proyectos según lo definen Lilian Katz, Sylvia Chard y Judy Harris Helm. El programa en The Children’s Garden (El Jardín de Niños), mi hogar-de-cuidado privado, se inspira con las escuelas pre-primarias de Reggio Emilia (Italia), las cuales he estudiado extensamente. El grado de satisfacción es notable tanto para mí como para los niños, y ocurre un aprendizaje profundo durante la investigación del tema de un proyecto. El Proyecto de gansos de Canadá representa mi primer intento de realizar un proyecto con niños menores de 3 años. Además de Marissa, de 5 años, los participantes en este grupo eran Lily, de 13 meses; Alex, de 30 meses; y los gemelos Christien y Colten, de 34 meses.

Planeamiento preliminar y selección del tema

Desde el principio, nuestro grupo había visitado los gansos de Canadá que habitaban el Parque Hoover Dam, pequeño parque comunitario en Westerville (Ohio), así que los niños del grupo—la mayoría de los cuales tenían ya casi 3 años—habían visitado los gansos desde antes de que pudieran caminar. El parque tiene un puerto deportivo y un patio de recreo, y se está a como 5 minutos de manejar de mi casa. En la primavera miles de gansos descienden sobre los pantanos de la zona central de Ohio, y centenares de ellos residen durante todo el verano en la represa Hoover Dam. Para fines del invierno y comienzos de la primavera ya empezábamos a buscarlos, y los niños y yo nos entusiasmábamos mucho a fines de marzo cuando los primeros gansos volvían. Los miércoles llevábamos un desayuno al estilo de picnic y mucho cereal frío de sobra y pasábamos la mañana allí, caminando por la represa, jugando en el patio de recreo y dando de comer a nuestros amigos gansos. También contemplábamos su partida cada otoño cuando visitábamos en forma regular hasta que todos y cada uno habían partido rumbo a climas más cálidos.Figure 1

Figura 1. Se camina entre los gansos en el parque.

Una de mis metas principales para este proyecto era familiarizar a los niños con las herramientas de la investigación y el trabajo de proyectos. Los niños del grupo eran pequeños, y no todos ya sabían hablar. Aunque todos podían usar señas básicas (también conocidas como ‘señas para bebés’, constando de señas modificadas del lenguaje de señas americano) para satisfacer sus necesidades, todavía no podían comunicar su aprendizaje de una manera que pudiera documentarse fácilmente. Me parecía que los niños necesitaban algunos “lenguajes” adicionales; maneras de representar el aprendizaje descritas por Loris Malaguzzi en su poesía «Los cien lenguajes de los niños». La tarea me parecía abrumadora: ¿cómo hacer que niños de 1 y 2 años realizaran un proyecto de investigación?

Extracto del diario de observación
1 de abril. Al apartar un rato para considerar todos los intereses variados de los niños de este grupo en particular, me di cuenta de algo muy sencillo. La mejor manera en que puedo ayudar y facilitar el trabajo de un proyecto con este grupo es ¡dándoles las herramientas con las que puedan realizar proyectos! Siempre han contado con útiles para expresarse; cuantos “lenguajes” que yo les podía suministrar. Los instruyo jugando con ellos con cualquier medio expresivo que están usando. Es que han utilizado las herramientas (arcilla, pintura, crayones, bloques etc.) desde que podían manipularlos. Nunca los he presionado para hacer representaciones. Me refiero a los niños de 30 y de 34 meses, por supuesto…

Fase 1. El comienzo del Proyecto de gansos de Canadá

Para desarrollar una red de temas con el grupo, comencé con conversaciones que ocurrían naturalmente durante nuestros viajes a la represa. A los niños siempre les interesaba cualquier información que yo les podía mencionar sobre los gansos. “¿Por qué vienen acá?  ¿Cómo vuelen tanto tiempo?” Cuando los niños empezaron a pedir más visitas a la represa cada semana, me pregunté sobre un estudio de los gansos, a causa de mis observaciones sobre los intereses y las preguntas de los niños.

No fue fácil desarrollar una red sin los comentarios directos de los participantes. Marissa, de 5 años, había trabajado anteriormente en proyectos sobre varios temas, así que pudo servir de perita en el desarrollo de una red. Figure 2

Figura 2. Red de temas para el proyecto sobre gansos del Canadá.

Se me ocurrió la pregunta: ¿Cómo sería posible representar el trabajo de estos niños pequeños mediante el trabajo de un proyecto, y de qué maneras? Como facilitadora del aprendizaje de niños pequeños, me sentía impulsada, no solo a cuidar las necesidades diarias de los niños sino también a habilitarles la representación de sus conocimientos e ideas de maneras tangibles que se podían evaluar. Me parecía también que el proyecto debía darles la oportunidad de investigar en forma natural. Por lo tanto, el proceso tenía que ser apropiado al desarrollo y surgir de los intereses del niño, pero también tenía que producir evidencia del aprendizaje. Así que los niños y yo empezamos el baile que es un proyecto: surgen temas de interés, se ofrecen provocaciones y se realiza la investigación.

Ofrecí a propósito medios de representación durante el Proyecto de gansos de Canadá. Dispuse muchos medios durante las semanas en que investigamos los gansos para andamiar el trabajo de los niños con cada medio, y les ofrecí ideas aunque con frecuencia me recordaba permitir que los niños progresaran naturalmente en vez de decirles que hicieran algo que “se veía” como, por ejemplo, una culebra o un ganso.

Extracto del diario de observación
7 de abril. Cuando pintamos yo preparo una paleta para cada niño. Se trata de un plato simple de papel, pero vamos juntos al estante donde se guarda la pintura, y el niño escoge los colores con los que quiere pintar. Alex siempre mezcla los colores en la paleta. Entre los tres niños varones, Alex siempre mezcla los colores primero. Los otros dos también los mezclan a veces, pero no siempre. A cada uno le doy una brocha de pintar y los animo a mojarlo y limpiarlo entre los colores. Los animo pero no los obligo a hacerlo. Quiero que los niños progresen naturalmente a la representación, pero no quiero perturbar lo que les gusta tanto, sea como sea, de mezclar la pintura. A Alex le gusta especialmente ver cómo todo se combina. También pienso ofrecer a los niños una paleta con un solo color (¿tal vez negro?); entonces yo no tendría que seguir la rutina usual de preguntarles: “¿Qué colores quieres usar hoy?” Tengo una filosofía acerca de ofrecer una sola brocha ya que como adulto que goza de pintar (no, no lo hago bien ni soy artista), se me enseñó a usar una sola brocha a menos que quiero cambiar el grosor de la línea que hago con el brochado. Quiero animar la misma idea en los niños. No me parece natural tener una brocha para cada color de pintura. Por lo general los colores se mezclan de todos modos, así que acabas con diez botellitas de pintura de colores mezclados. Mi manera de andamiar el uso de la pintura y la brocha es deliberada. También sé por experiencia que (1) los niños gozan de tener su propia paleta y (2) eventualmente empiezan a limpiar la brocha en agua y dejan de mezclar los colores a menos que quieren combinarlos a propósito.

Fase 2. Investigación de los gansos de Canadá

Investigación directa. Visitas a los gansos en el parque Hoover Dam

El desayuno al estilo de picnic era una rutina semanal para nosotros. Siempre llevábamos la “bolsa de descubrimiento”. Usualmente esta se carga de papel duro, lápices o bolígrafos, lupas, recipientes para especímenes (por si acaso hallamos algo que necesitamos observar durante una semana) y binoculares. Nos abrigábamos bien y subíamos al MOO, nuestra gran camioneta blanca cuyo nombre en inglés viene del mu de las vacas.

Figure 3

Figura 3. Se usa una lupa en el parque.

Extracto del diario de observación
8 de abril. …¿Cómo se ve la investigación directa con un grupo de niños menores de 3 años? Todo se trata de la experiencia sensorial. Yo creo que el ruido, el viento y la luz del sol que centellea sobre el agua son lo que atrae a los pequeños a este lugar. Yo sé que me ha atraído a mí desde que era niña. Para Lily, el día con los gansos es un deleite sensorial: el viento que sale del agua para dar en su rostro, los sonidos de las aves, la luz del sol que ve al levantar los ojos entrecerrados. Le gustan los sonidos que hacen los gansos, las gaviotas y los patos. La escucho haciendo sonidos parecidos al graznar de los gansos. Le divierte mucho más gritar como las gaviotas. Sonríe con deleite al verlas volar por encima de la cabeza, y a la cacofonía de los gansos que se reúnen graznando alrededor de la mesa de picnic. La tierna infancia es un momento maravilloso de la vida. Ella sostiene el pan en los puños y lo come ella misma, sin ofrecer nada a los gansos aunque goza de su compañía.

Figure 4

Figura 4. Lily no da de comer a los gansos.

Representaciones. La elaboración de vaciados

Durante una conversación con Marissa, de 5 años de edad, mencioné que sería interesante hacer vaciados de yeso de las huellas que hacían los gansos en el lodo cerca de la represa. Ella estaba de acuerdo que sería “suave” hacer eso. Antes de hacer los vaciados en el parque, arreglé una experiencia de hacer vaciados con arena y conchas marinas en la mesa sensorial. Ya que no teníamos ninguna experiencia con hacer vaciados, creé un arenal pequeño y dispuse algunas conchas marinas que una amiga había traído de Florida. Empujamos las conchas y nuestros dedos y manos contra la arena para ver las impresiones que hacíamos. Los gemelos, Colten y Christien, también pudieron participar en esta experiencia. Después de simplemente jugar en la arena durante algún tiempo, hicimos algunos vaciados.

Extracto del diario de observación
14 de abril. Esta es una buena experiencia sensorial para Alex. La arena está mojada, algo que no le suele agradar. Siente un poco de ansiedad ya que la arena se pega a las manos, pero descubrimos que se la puede quitar frotándolas, y todo está mejor. Solo un niño decide usar las manos para crear la impresión para su vaciado; este es Colten. Los demás niños hacen diseños en la arena con sus conchas. Ahora esperamos. […] Sábado: Christien limpia la arena de su vaciado. ¡Qué emocionado está! Exclama: “Ah, ¡qué LINDO!” Corresponde las conchas que usó al vaciado que ha hecho.

Figure 5

Figura 5. Se hacen vaciados con conchas marinas y estrellas de mar. Figure 6

Figura 6. Un encuentro con la arena mojada. Figure 7

Figura 7. Vaciado de huellas de gansos, hecho en una visita al sitio de investigación.

Otras experiencias de representación: Bosquejos, dibujos y mapas

Durante el Proyecto de gansos del Canadá, los niños progresaron con sus métodos individuales de representación. Aunque el grupo incluía a niños bastante pequeños, y la representación era típica de lo que se ve en los años preescolares, me quedó evidente que los niños representaban su aprendizaje de sus propias maneras.

A medida que el proyecto adelantaba, Alex manifestó más intención al hacer dibujos y hasta empezó a entender que cuando apuntaba su nombre en una obra, esta llegaba a ser más importante. “Este es mi nombre”, dijo con orgullo al apuntar su A al lado de sus dibujos.

Extracto del diario de observación
28 de abril. Alex me sorprende constantemente. No dibuja nada que pudiera ser interpretado por nadie, pero lo que sí hace es (1) mirar con intención a los gansos y luego hacer marcas en el papel, (2) aparentemente imitar directamente el trabajo del niño que está a su lado (no el dibujo, sino el método) y (3) decidir, después de imitar durante algún rato, prestar atención a su propia técnica y empezar a hacer pequeñas marcas intencionales en su papel. Es emocionante ver el desarrollo de su intencionalidad.

Figure 8

Figura 8. Dibujo de un ganso por Alex, de 30 meses de edad.

Aunque nunca había sido particularmente parlanchín, Alex podía expresarse verbalmente muy bien cuando otro niño hacía daño a su trabajo.

Extracto del diario de observación
12 de mayo. Mientras estoy trabajando, escucho un grito: “¡Lily NO!” y luego un gemido. Alex viene a la puerta gritando: “¡Lily rompió mi trabajo, Lily lo rompió, Lily lo ROMPIÓ!” En verdad, Lily ha quitado el primer dibujo de Alex de la pared de documentación y al quitarlo ha roto un ángulo del papel. Al arrancárselo, Alex ha doblado y arrugado mucho el ángulo. ¡Está totalmente alterado!

La reacción de Alex parecía evidenciar su sentimiento de ‘inversión’ en su trabajo.

En cierto momento Marissa decidió abandonar el estilo parecido a los dibujos animados que había usado al principio del proyecto para dibujar gansos con pestañas largas y coronas incrustadas de joyas, a favor de dibujos de observación que representaban claramente las pintas particulares y la forma corporal de los gansos de Canadá.

Colten realizaba sus investigaciones muy físicamente al mover el cuerpo de maneras que sugerían una atención profunda hacia tales cosas como el sonido del agua que fluía por la parte superior de la represa o la manera en que los gansos movían las patas. Caminaba balanceándose en imitación de los gansos que andaban por la orilla y luego las miraba detenidamente mientras nadaban. No intentaba hacer representaciones con ningún otro medio que su cuerpo. Su manera de moverse y pisar con cautela era en sí cierto lenguaje de comprensión, un diálogo entre lo que percibía pasando y su manera de hacer que el cuerpo representara lo que comprendía.

Christien podía involucrarse tan intensamente en una investigación que prefería saltarse una comida a ser interrumpido. Tampoco quería participar en ninguna actividad a menos que a él mismo se le había ocurrido hacerlo. Ninguna cantidad de inducción lo motivaba a unirse a una actividad a menos que quería participar; lo cual era aceptable para mí. Yo creo que es importante evaluar los intereses y el desarrollo de un niño y dejar que se relacione con su mundo a fin de construir su propio entendimiento. Me parecía que para Christien el aprendizaje seguía un ciclo: quería saber algo; investigaba lo que encontraba en sus alrededores y trabajaba hasta que le parecía que lo había dominado por completo; y luego progresaba a otro tema. Ya que hacía tanto tiempo que gozaba el área de la represa, tenía sentido que supiera mucho sobre este lugar; pero lo que sabía me dejó asombrada cuando finalmente representó su entendimiento en un dibujo, según demuestran los siguientes apuntes de observación y vídeo.

Extracto del diario de observación
18 de mayo. …He traído papel para bosquejar, un instrumento nuevo de observación que se llama un pond-scope (periscopio simple para mirar debajo de la superficie del agua), y los binoculares y lupas. Mientras damos de comer a los gansos, saco el papel para bosquejar y los bolígrafos. Alex y Christien quieren dibujar. Alex dibuja durante un minuto pero luego se va; Christien dibuja durante mucho tiempo. Agrega muchos detalles a su dibujo. Lo observo mientras dibuja y le hablo sobre su trabajo. Dibuja muy rápidamente, haciendo marcas con gran velocidad. Vea el vídeo del trabajo de Christien.

Figure 9

Figura 9. Christien, de 34 meses de edad, dibuja su mapa.

Extracto del diario de observación
18 de mayo. Más tarde, cuando reviso el vídeo del trabajo de Christien, el dibujo me deja atónita. Al observar cada detalle de su trabajo, me doy cuenta de que ha dibujado un mapa topográfico exacto de la zona. Ha dibujado la orilla del agua, el estacionamiento bordeado de piedras, los gansos en todas partes y el área donde nos sentamos y les damos de comer. Ha agregado algunos huevos, aunque habría sido más apropiado ponerlos en la península. Tal vez los dibujó allí porque no dejó el suficiente espacio en su papel para dibujar la península. No sé, ni tendré otra oportunidad de visitar con los gemelos durante varias semanas. El tiempo es esencial para el aprendizaje, así que yo tal vez no lo sepa nunca, pero sí reconozco un mapa cuando lo veo. Me imagino que el motivo de dibujar tan rápidamente era que tenía ideas y quería terminar de representarlas. Este era su segundo dibujo. En el primero dibujó un gran arco al lado de su papel. El arco continuaba más allá del bordo de su papel, y Christien parecía estar insatisfecho con eso. Abandonó ese dibujo y volvió a empezar. No guardé ese dibujo tampoco. Sí tengo el dibujo acabado, y estoy asombrada. Le digo que deberá ser ingeniero cuando crezca, pero ha dicho a su mami que será un médico del Hombre Araña.

Figure 10

Figura 10. El mapa de Christien que representa la zona de la represa. Figure 11

Figura 11. El mapa de Christien con una leyenda, de la exhibición a la culminación del proyecto.

Investigación directa. Aprendizaje sobre el desarrollo de embriones

Varios niños habían experimentado, junto conmigo, el empollar de polluelos en la primavera hacía dos años. Les expliqué que no podíamos observar seguramente un huevo de ganso mientras el ansarino se desarrollaba. Después de algunas conversaciones y un repaso de fotografías de huevos que habían eclosionado en el pasado, los niños y yo decidimos arreglar la incubadora con huevos fértiles obtenidos de una granja local que criaba pollos. Estos huevos empollarían en 21 días. Yo anticipaba que los niños fácilmente podrían tocar, dar vuelta e iluminar los huevos a medida que los polluelos se desarrollaban adentro.

Extracto del diario de observación
14 de abril. Marissa recuerda el empollar polluelos algún tiempo atrás. Está muy emocionada al ver la incubadora otra vez. Recuerda que los pollitos parecían tardar mucho y trabajar mucho para salirse de los cascarones. “Es que estaban respira que respira”.

22 de abril. Hoy es un día emocionante para nosotros. Durante el fin de semana los gemelos y yo visitamos la represa. Colten y Christien observaron una nidada (un nido con huevos). Hablamos sobre el ganso papá y la mamá que se turnan cuidando el nido y pudimos observar un cambio de turno mientras estábamos allí. Christien decidió que el nido entonces debe llamarse nido Mami-Papi, en vez de un nido de gansos o una nidada. Cuento a los niños del nido Mami-Papi que los gemelos y yo encontramos. Marissa está totalmente entusiasmada por ver el nido. Sí que tenemos polluelos en la incubadora pero sirven solamente para comparación con los huevos de ganso y para que los niños puedan observar el desarrollo de un polluelo en un huevo que puedan iluminar. (No pueden observar el desarrollo de un huevo de gansos de Canadá.)

1 de mayo. Debemos tener polluelos dentro de poco. He iluminado los huevos y vi el movimiento en al menos uno; creo que al menos dos son viables. Me siento cómoda con permitir que los niños vean los huevos iluminados otra vez este lunes para que puedan ver que el polluelo ha crecido para llenar su cascarón.

Figure 12

Figura 12. Se ilumina un huevo de pollo.

El día después de iluminar los huevos, hablamos sobre la diferencia entre los tamaños de los huevos de gansos y de pollos. Los niños varones me ayudaron a vaciar un huevo de pollo del supermercado. A Christien le sorprendió ver que no había ningún polluelo en este huevo, aunque come huevos al menos una vez a la semana, ayuda a su mamá a cocinar y ha cocinado conmigo también. “¿Dónde está bebé pollito? —preguntó. Hablamos sobre los huevos de la tienda que no tienen crías adentro. Le expliqué lo siguiente: “Si queremos tener huevos con crías adentro, tenemos que obtener los huevos de una granja. No hay crías en los huevos de la tienda, esos son para comer”. Figure 13

Figura 13. Se mira los huevos.Figure 14

Figura 14. Lily sostiene un huevo.

A pesar de que por poco nos sobreviene una tragedia con la incubadora a causa de un apagón mientras yo estaba ausente –durante el suficiente tiempo como para permitir que los huevos se enfriaran– algunos finalmente empollaron, como cada vez que habíamos incubado polluelos en el pasado. Figure 15

Figura 15. Se mira adentro de la incubadora.

Extracto del diario de observación
9 de mayo. ¡¡POLLUELOS!! Ah… damos un gran suspiro de alivio. Llamo y envío mensajes electrónicos a las familias para contárselo. Colten y Christien vienen a pasar. Christien y yo hasta captamos una eclosión en vídeo. ¡Qué gran día ha sido! Grabamos muchos vídeos. Christien me cuenta que el polluelo salió de su cascarón y que volará por el aire. Colten finalmente dice la palabra incubator (incubadora). Hasta el momento ninguno de los niños había intentado decir esta palabra. Damos comida y agua, cuidamos, miramos, escuchamos y nos preocupamos por lo que resulta ser (finalmente) tres crías de pollos.

Figure 16 Figure 17

Figuras 16 y 17. Se sostienen los polluelos recién salidos del cascarón.

Depredación y destrucción de un nido en una visita al sitio

He encontrado que cuando el tema de investigación tiene que ver con la vida, también inevitablemente tiene que ver con la muerte. Los niños y yo experimentamos esta realidad durante el estudio de los gansos de Canadá.

Extracto del diario de observación
22 de abril. Lo que [Marissa, Alex y yo] encontramos [hoy] en la península pequeña nos bajó los humos. Entre los tres nidos que habíamos encontrado el sábado, dos habían caído víctimas de depredadores. Vemos cascarones y yema en todas partes. Los nidos estaban vacíos cuando los vimos hace tan solo un par de días. Ahora han sido llenados con huevos puestos por los gansos, y también vaciados por depredadores. La pareja de gansos que hizo uno de los nidos está nadando por la orilla cerca del nido y nos graznan suavemente. Marissa, quien puede ser un poco emotiva, está horrorizada. Creo que ella tal vez se altere y llore, pero se enoja. Podemos ver que el depredador fue un perro grande; tenemos un San Bernardo y un Mountain Feist, y las huellas tienen un tamaño más parecido a las del San Bernardo. Marissa toma el cascarón y dice que es mucho más grande que un huevo de pollo. […] Mientras nos dirigimos a la camioneta, Marissa nota que mucha basura se ha acumulado de una especia más domesticada: EL HOMBRE. Alza los ojos hacia mí y me dice: “¿No deberíamos simplemente querer limpiar el ambiente?” Alex canta: “Clean up, clean up” (A limpiar, a limpiar). Allí mismo los tres hacemos una pequeña sesión improvisada de limpieza. Reafirmamos lo que sabemos sobre cuidar la Tierra, sin haber planeado realmente celebrar el Día de la Tierra…

Figure 18

Figura 18. Se recoge la basura.

Dos días más tarde el grupo encontró un motivo de celebración cuando se descubrió otro nido lleno de huevos.

Extracto del diario de observación
24 de abril. …Nos urge el deseo de investigar [el nido]. Virginia, la madre de los gemelos, está con nosotros. Jugamos en la orilla, buscamos caracoles durante un rato y luego vamos a la península para buscar nidos. ¡Y mira, que se ven varios nidos! Uno es vigilado por una mami y un papi, así que sé que tienen una nidada. Llamamos a los niños varones a venir y mirar el nido uno tras otro. […] Virginia se va para ver si hay más nidos. Halla otro y nos llama. […] Se emociona y dice: “Miren, ¡en este nido los gansitos ya han salido de los huevos!” Entonces tengo que contarle la depredación. Le muestro las huellas del perro en el fango y la ubicación de los huevos ‘empollados’ (a como un metro y medio, en la orilla). Yo pensaba que Marissa sería la primera en llorar… Virginia no puede creer que algo tan horrible pudiera pasar. Cuento a ella y a los niños que un perro se comió los huevos. Colten repite: “Perrito los come”, así que sé que entiende lo que pasó. Tiene algún conocimiento sobre lo que se halla dentro de un huevo, ya que dejamos que los niños rompan huevos cuando cocinamos juntos. Lo miro mientras identifica para sí la clara y la yema. Recoge con cuidado el cascarón roto y lo lleva durante un rato.

No estaba claro si el perro acusado era una mascota o si había sido abandonado; pero sí quedaba claro que le gustaban los huevos, realidad desagradable para mí y para los niños. Aunque el grupo se entristeció con estos eventos, el proyecto siguió adelante, y creo que ocurrió un aprendizaje más profundo sobre la ética y el cuidado de la Tierra. Figure 19

Figura 19. Se contemplan gansos que están en un nido.Figure 20

Figura 20. Cascarones rotos, indicio de depredación de un nido.Figure 21

Figura 21. Se usan binoculares para mirar gansos.

Durante la Fase 2 los niños y yo realizamos varias actividades además de incubar huevos, dibujar, hacer vaciados y observar los gansos. Estas actividades incluían viajes a la biblioteca para encontrar libros sobre las aves acuáticas que observamos en la represa, visitas al naturalista de otro parque para hacerle preguntas sobre los gansos, una visita al zoológico y una conversación con la policía del puerto deportivo para ver si se permitía exhibir un letrero sobre tirar basura y soltar las mascotas de la correa. Ideamos muchas maneras de percibir nuestros amigos gansos. Figure 22

Figura 22. Lily contempla los patos durante una visita al zoológico. Figure 23

Figura 23. Se dibuja en el zoológico.

Fase 3. Finales y comienzos

El proyecto pudiera haberse continuado mucho más, pero empezaron a ocurrir cambios en la naturaleza. Los niños empezaron a investigar otros aspectos de la vida en la represa del Parque Hoover Dam. Con frecuencia cuando andábamos por la península en busca de nidos, los niños recogían caracoles para llevarlos a casa y mirarlos más detenidamente. Aparecían insectos interesantes y peces diminutos cerca de la orilla. Trajimos un pond scope (pequeño periscopio), el cual nos abrió otro camino de investigación: ver lo que se hallaba debajo del agua. Se había aprendido tanto sobre los gansos que ya parecía apropiado ‘acostarlos’ antes de adelantarnos a otro tema.

Extracto del diario de observación
19 de mayo. ¡Nos estamos preparando para culminar este proyecto! He dispuesto el pond scope a causa del interés en los caracoles. Los polluelos han empollado, y nuestro trabajo con los gansos parece haberse acabado. Así van los proyectos; con frecuencia nos conducen a seguir otro camino. Me parece que esto está pasando aquí. Como casi nos acaba el tiempo para hacer un proyecto de estudio, no podemos adelantar a otro tema y seguir llamándolo el Proyecto de gansos. En un futuro puede convertirse en el Proyecto de la vida en el Parque Hoover Dam. Vamos a ver con el paso del tiempo. Mientras tanto vamos a escoger las cosas a compartir con los padres, hermanos y amigos (que serán nuestros invitados especiales) en nuestro evento culminante el 22 de mayo. Hemos estado tan absortos en nuestro trabajo que surgió bastante repentinamente la necesidad de culminar el proyecto y adelantarnos. Rápidamente me pongo a llamar a todos los padres para ver si pueden venir a un evento especial la noche del 22.

Figure 24

Figura 24. Se usa el pond scope.

La mañana de nuestro evento culminante, pregunté a Marissa sobre lo que le gustaría compartir en nuestros carteles de documentación. ¡Ella quería describir cada foto y artefacto de documentación! Hablamos sobre los carteles, las fotos y los artefactos. En el vídeo se ve una parte de la presentación que hizo Marissa ante nuestros invitados.

Luego preparamos un dulce especial para los invitados: nidos. Estos eran una merienda simple de chocolate que habíamos preparado antes. (A veces hemos usado trozos de caramelo a sabor butterscotch y les decimos ‘pajares’, pero para el evento usamos chocolate y los llamamos nidos). Agregamos tres almendras confitadas blancas a cada nido para representar los huevos de gansos. Aunque nada más jugábamos con la comida, Marissa dejó bien claro que quería que los nidos se vieran como ‘reales’ e intentó colocar cada palito correctamente. Alex empezó a ayudarnos pero luego decidió jugar con Lily.

Figure 25 Figure 26

Figuras 25 y 26. Carteles de documentación.

Reflexiones de la maestra sobre el Proyecto de gansos

Gocé muchísimo de este proyecto. A menudo preguntamos a los niños lo que más les gustó en un proyecto. Al hacerme la misma pregunta, tengo que decir que lo mejor fue estar con los niños; no solo como su maestra sino verdaderamente acompañarlos por el viaje. Los niños son fascinantes. Estuve presente cuando Lily encontró la confianza para andar en medio de una bandada de gansos que graznaban con mucho ruido. Contemplé un día mientras Christien hizo su dibujo y descubrí para mi asombro que había hecho un mapa de una zona que conocía muy bien. Miré a Colten mientras anduvo por la parte superior de la represa e intentó descubrir la razón del gran cambio en los sonidos entre un lado de la represa y el otro. (Vea el vídeo: Acertijo de la cacofonía.) Estuve presente cuando Alex demostró una reverencia por la vida que parece estar ausente en muchas personas de este mundo, y cuando Marissa emprendió la tarea de describir su entendimiento a un grupo de personas mucho mayores que ella.

No pude realizar muchos de los planes que hice para este proyecto. Sabía que a dos de los niños les interesaba mucho el trabajo de los medioambientalistas, y quería visitar una granja donde se rehabilitaba gansos de Canadá que se habían lesionado. Programamos entrevistas con peritos que no pudieron venir a visitarnos, aunque yo había querido que los niños se acostumbraran a la idea de preguntar a un perito para hallar respuestas. Si no hubiera sido que se llevaba el registro de este proyecto para mi propio trabajo culminante en la universidad, habríamos tenido el suficiente tiempo como para volver a programar las actividades que tuvieron que cancelarse. Estuve muy insatisfecha con esto durante un rato, pero empecé a aceptar que aun sin estos estudios fascinantes, los niños aprendieron sobre cosas que les interesaban: por qué el agua sube y baja, por qué un ganso se mueve de una manera sobre la tierra y de otra manera en el agua; crecieron en su capacidad de construir el entendimiento. Los niños han aprendido algo sobre integrar una comunidad de estudiantes: que cada uno contribuye algo a la totalidad. Cada uno tiene algo para ofrecer al grupo; hasta Lily, pese a ser la más pequeña, dio sus impresiones y representaciones al proyecto. Los niños también se desarrollaron como seres sociales al sentirse más cómodos con la naturaleza y al comprender que, como cuidadores de este planeta, tenemos obligaciones con él, como mantenerlo limpio y tratar sus habitantes con bondad. Una de las cosas que más perturbaron a Marissa y Alex era la cantidad de basura que hallábamos en las orillas de la represa. Más importante aún, creo que los niños crecieron en su comprensión que no hacemos tales cosas con el pensamiento que son algo que debemos hacer, como una pesadez para aguantar, sino con un sentimiento de deleite de la vida y el amor de unos por otros y por nuestro mundo. Figure 27

Figure 28 Figure 30

Figuras 27 a 30. Los niños expresaron su “deleite de la vida y amor de unos por otros y por nuestro mundo”.

Información de la autora

Ruth A. Brewer tiene títulos universitarios de dos y de cuatro años, es madre y lleva 22 años cuidando niños y dando clases preescolares en su hogar. Recibió el título asociado de dos años en el Colegio Técnico de Ohio Central (COTC por sus siglas en inglés), en la zona central de Ohio y la licenciatura de cuatro años en la Universidad de Cincinnati (Ohio), y recibirá la maestría de la Universidad Ashford en Illinois. Para todos sus títulos se especializó en la primera infancia. También es consultora independiente e instructora de maestros preescolares. Es estudiante del planteamiento de Reggio Emilia y del Método de Enseñanza por Proyectos, y sus obras están representadas en la sección de Comunicaciones en la exhibición viajante de Ohio Voices for Learning (Voces para el Aprendizaje en Ohio), “Where Ideas Learn to Fly” (Donde las ideas aprenden a volar; http://ohiovoices.org/Exhibit.htm).

Ruth A. Brewer
The Children’s Garden
Westerville, Ohio
E-mail: mmaber38@hotmail.com